El fregadero es una de las zonas que más utilizamos en la cocina. Lavamos, dejamos platos, limpiamos alimentos, tiramos restos mientras cocinamos, cargamos el lavavajillas…
Por eso, al diseñar una cocina, no basta con decidir dónde colocar el fregadero. También conviene pensar qué vamos a necesitar cerca y cómo organizar los muebles que lo rodean.
Una buena distribución puede evitar muchos desplazamientos y hacer que tareas que repetimos todos los días sean más cómodas. El fregadero es una de las zonas que más utilizamos en la cocina. Lavamos, dejamos platos, limpiamos alimentos, tiramos restos mientras cocinamos, cargamos el lavavajillas…
Por eso, al diseñar una cocina, no basta con decidir dónde colocar el fregadero. También conviene pensar qué vamos a necesitar cerca y cómo organizar los muebles que lo rodean.
Una buena distribución puede evitar muchos desplazamientos y hacer que tareas que repetimos todos los días sean más cómodas.











